Respuestas de Juanjo Álvarez: Conversaciones en tiempos de Coronavirus I

Ongizate eta Demokrazia Estatuari erasoa? ¿Golpe al Estado de Bienestar y Democrático?

Imagen durante la sesión en directo ¿Golpe al Estado de Bienestar y Democrático?
con Juanjo Álvarez y Felix Zubia (21-04-2020)

Respuestas a las preguntas del público que siguió en directo la sesión y no pudieron ser abordadas

*Las respuestas están en el idioma en el que se formularon las preguntas.

URLs de la sesión en directo de Conversaciones en Tiempos de Coronavirus I:

PREGUNTAS DIRIGIDAS A JUANJO ÁLVAREZ

Nazioarteko Zuzenbide Pribatuko katedraduna EHUn
Catedrático de Derecho Internacional Privado por la UPV

1.- (Jon Iturralde)

· Hay un gran consenso, al parecer, sobre que algo o mucho tenemos que cambiar en nuestra forma de vida para nuestro futuro. Ahora bien, ¿que es lo que debería o deberíamos cambiar cuando «todo pase”??

Kaixo, Jon, mila esker, gracias por tu cuestión; Su impacto es de dimensiones tectónicas en ámbitos troncales de nuestra sociedad (partiendo de su afección a la salud y a la economía proyecta sus efectos sobre todo nuestro andamiaje social); por ello es todavía pronto para extraer derivadas claras en términos de lecciones; me atrevería a señalar que los momentos que ahora estamos viviendo pueden acabar incidiendo de forma positiva en un replanteamiento de la socialización; probablemente, esta crisis va a poner en marcha una reorganización social y va a demostrar de forma nítida que las reagrupaciones narcisistas no bastan para formar una sociedad solidaria.

Tal vez nos abrirá los ojos de una nueva pedagogía social: hay que promover el sentido de los valores auténticos, cuando hasta ahora parecía que lo único esencial era el consumo, un consumo febril y emocional afincado sobre los cimientos de un hedonismo individualista.

            La responsabilidad y la solidaridad van a ser la piedra angular del porvenir de nuestra sociedad y de nuestra democracia, colectiva e individual. Besarkada bat!

2.- (Ana Belén Juaristi)

· No pensáis que la olla puede explotar, que los jóvenes pueden revelarse porque esto les viene de lejos.

Eskerrik asko, Anabel; es un colectivo especialmente delicado, pero creo que tiene capacidad mayor capacidad de adaptación de la que pensamos; no lo están pasando bien, es claro, pero están dando una lección de civismo, paciencia y responsabilidad; tres valores que rara vez asociamos a este colectivo; el punto de inflexión (y no podrá pasarme del nada a todo) llegará con la denominada desescalada, y ver cómo reacciona para comportarse en su “hábitat” natural, en la calle, respetando las normas que pauten esta nueva normalidad. Es un reto social más, y muy importante. Debemos confiar en ellos. Besarkada bat!

3.- (Eduardo García)

· Todas las medidas que se están adoptando tanto de carácter social como de ayudas a las empresas solo es posible financiar con deuda pública. Además de la respuesta que pueda dar cada país cree imprescindible que Europa respalde la emisión de deuda. De no hacerlo, ¿nos jugamos el futuro de la UE?

Kaixo, Eduardo, muchas gracias por tu pregunta; es una cuestión tan necesaria como sugerente: sin duda; pero no es una cuestión sencilla, desborda la dimensión estrictamente política; la emisión de deuda “estatal” ya está autorizada, y el BCE ha dado un paso muy muy importante; pero mancomunizar la deuda, europeizarla, es algo más complejo, exige equilibrios a futuro que todavía no se han fraguado dentro de Europa.

Ahora o nunca; es el momento de Europa. Quizá los Estados son en ocasiones demasiado grandes para problemas pequeños, pero hoy día resultan también demasiado pequeños para los grandes problemas como el que ahora afecta a los cimientos de nuestra sociedad.

La solución no puede consistir en estatalizar o nacionalizar la solución a un problema global, y no solo porque hay muchos Estados que apenas disponen de espacio presupuestario para embarcarse en un gran plan de estímulo fiscal con cargo a sus arcas públicas sino porque corresponde a las instituciones europeas dan una respuesta acorde a la gravedad de esta crisis externa y simétrica cuyo origen nada tiene que ver con las políticas aplicadas en cada Estado.

Estamos ante el mayor desafío sanitario y económico para la UE en sus 63 años de vida, una tragedia humana de dimensiones desconocidas en la historia reciente de Europa; tal y como ha señalado Joseph E. Stiglitz, es un contexto crítico para el futuro de Europa, el momento de crear o romper.

Tampoco la respuesta a esta crisis puede ser solo monetaria; ¿a esto se reduce la integración? Era y es necesaria una respuesta pragmática, rápida que permita superar la ineficiente suma de egoísmos estatales. Es necesario, más que nunca, cooperar, reforzar la confianza de la gente en la democracia transnacional que supone Europa. Lo contrario supondría pasar de la insignificancia estatal a la irrelevancia de la UE.

O nos integramos más o nos desintegramos. No actuar desde la UE, desde las instituciones europeas, tal y como lo exige el inédito y tremendo reto que representa la crisis sanitaria generada y la catártica derivada que tiene y tendrá sobre la economía real podría haber implicado el fin del proyecto europeo tal y como hoy lo conocemos.

Por todo ello, durante las últimas semanas las discrepancias entre los dirigentes de los Estados europeos acerca de cómo encauzar los mecanismos europeos de solidaridad que permitan hacer frente a los tremendos costes de esta pandemia ha colocado a la UE ante un punto de inflexión: ¿Sirve o no sirve a los interés de la ciudadanía?; ¿representa Europa, como construcción política un modelo de sociedad que merezca la pena ser defendido?; ¿Ha olvidado esta Europa política que su verdadera razón de ser somos los ciudadanos?

En realidad todo ello plantea la exigencia y el reto del liderazgo político y permite reivindicar el protagonismo de Europa y de sus instituciones: es el momento de reconquistar el futuro, alejado de una mera suma de expectativas estatales. En favor de una gran movilización decidida y audaz de las instituciones europeas, y junto a argumentos de corte político y social, cabe invocar dos principios que dan plena cobertura a la exigencia de europeización de la solución a adoptar para minimizar los efectos socioeconómicos de esta tremenda crisis: el principio de subsidiariedad y el principio de solidaridad.

En virtud del principio de subsidiariedad la UE debe intervenir cuando los objetivos de la acción pretendida no puedan ser alcanzados de manera suficiente por los Estados miembros sino que aquéllos puedan alcanzarse mejor a escala de la Unión. Éste es exactamente el supuesto que ahora concurre como consecuencia de la crisis sanitaria que nos sacude.

Todo ello permite fundamentar que para dar la respuesta a esta crisis se debe recurrir a recursos e instrumentos comunitarios. Besarkada bat!

4.- (Xabier Zubillaga)

· Felicitaciones desde la Argentina por la interesante charla. El ejemplo de la empresa de Hernani que lleva una máquina de China a EH para hacer mascarillas, ¿significa un retorno al proteccionismo frente a la globalización?

Eskerrik asko, Xabier, gracias por tu pregunta, tu interés y tu seguimiento desde Argentina.

La deriva hacia la autarquía o la vuelta al proteccionismo no sería, creo, una buena receta; sin llegar a ello, si creo que una de las lecciones que esta crisis nos enseña es que ciertos bienes, ciertos productos, ciertos materiales de carácter estratégico exigen tener una soberanía europea para reducir nuestra dependencia. ¿Es posible definir una política industrial para toda Europa? puede y debe hacerlo para industrias clave, como por ejemplo la industria automotriz, para la fabricación de baterías eléctricas, ya que actualmente dependemos de China.

Debe ser capaz de hacerlo en el ámbito digital y sostener las pocas empresas europeas que están presentes en este sector. Es de una importancia decisiva: que en territorio nacional fabriquemos, por ejemplo, los respiradores y las sustancias medicinales que ahora son fabricados al 80% por China. Las empresas deben pensar en reubicar sus cadenas de valor y producción para poner fin a fragilidades insoportables. Es toda una reconstrucción, un poco como después de 1945. Una reconstrucción de nuestro tejido industrial y nuestras capacidades tecnológicas. Requerirá mucho dinero. Y ahí es donde también debe entrar en juego la necesaria cohesión y solidaridad europea. Besarkada bat!

5.- (Mikel)

· ¿Con una declaración de estado de Excepción o de Sitio no cabria hacer confinamiento asintomático?

Oso galdera ona da, Mikel, mila esker: la declaración de cualquiera de esas dos posibilidades, contempladas en el art.116 de la Constitución y en la Ley orgánica 4/1981 confieren al gobierno (con autorización del Congreso) tal posibilidad, porque les permite ya no limitar sino suspender la vigencia de derechos fundamentales como el de la libertad de circulación o la de residencia, y les permitiría hacer, como señalas, un confinamiento asintomático. Besarkada bat!

6.- (Pako)

· ¿Estamos en un estado de alarma?, pero la escenificación parece un estado de excepción, ruedas de prensa con asistencia de militares, presencia de estos en las calles…

Kaixo, Pako, oso galdera ona! En efecto, la escenificación formal (a nivel legal) es la de estado de alarma (es el menor grave de los tres posibles estados que se recogen el art.116 de la Constitución y en la ley orgánica 4/1981), pero la realidad de su puesta en práctica es que estamos ante un estado de excepción, claramente. Hay derechos que no es que estén limitados en su ejercicio, sino que están suspendidos: y eso solo puede realizarse en el marco de un estado de excepción; siempre nos invocan la legalidad..y ellos realmente no la cumplen; creo que puede haber argumentos legales para recurrir los expedientes sancionadores, las multas que se están poniendo…. Besarkada bat!

7.- (José Mari Arrazola)

· ¿Cómo se podría hacer participar a los recursos escapados a paraísos fiscales en el costo de esta pandemia? Entiendo que no tengan interés en hacerlo; pero el mundo no puede permitir que coman de esta sociedad y se retiren a esperar que los demás resuelvan los problemas.

Kaixo, Jose Mari, eskerrik asko zure galderagatik, oso ona da; si hablamos de una crisis de valores aquí tendríamos la base para restablecer un nuevo orden: igual que se expropian propiedades en beneficio de la comunidad en el marco de esta pandemia, una solución geopolítica, global, podría ser recatar todos esos recursos, aflorarlos..y destinarlos a reflotar el equilibrio social que va a quedar muy dañado tras la crisis económica que vamos a vivir. Bastaría un acuerdo en el seno del FMI y/o del Banco Mundial para llevarlo a la práctica…y la credibilidad de nosotros, los ciudadanos, en la clase política se incrementaría exponencialmente…hay Estados donde ha comenzando a surgir este debate. Hay que seguirlo de cerca!! Besarkada bat!

8.- (Ibai Guesalaga)

· La mayoría de los expertos sanitarios pueden estar de acuerdo, pero son los políticos los que toman las decisiones y mucho más en el ámbito económico, ¿Qué opinión te merecen las diversas actuaciones de los políticos en Europa?

Mila esker, Ibai, gracias por tu pregunta, muy interesante: Es erróneo y equívoco aludir a una “mutualización” de los costes de la crisis;tampoco es correcto, desde un punto de vista jurídico-institucional, aludir al “fondo de rescate europeo”, cuya utilización evoca el peligroso estigma de los países rescatados durante la crisis financiera. No estamos ante una crisis de deuda y no procede, por tanto, recurrir a un instrumento de esa naturaleza.

¿Cómo fundamentar que para dar la respuesta a esta crisis se utilicen recursos comunitarios y no se explore la vía nacional de la suspensión temporal del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (que fijaba un límite del 3% del déficit) o la de relajación de las normas de ayudas de Estado (que limitaban los subsidios a empresas en dificultades)?

La solución no puede ser estatalizar o nacionalizar la solución a un problema global, y no solo porque hay muchos Estados que apenas disponen de espacio presupuestario para embarcarse en un gran plan de estímulo fiscal con cargo a las arcas públicas, sino porque corresponde a las instituciones europeas dan una respuesta acorde a la gravedad de esta crisis externa y simétrica, porque afecta a todos los Estados y cuyo origen nada tiene que ver con las políticas aplicadas en cada Estado. Besarkada bat!!

Cartel de la sesión en directo ¿Golpe al Estado de Bienestar y Democrático? (21-04-2020)